Personas mayores de Centro Residencial viajan a la playa a través de lo recaudado por la venta de artesanía elaborada por ellos
La experiencia está destinada a las personas mayores que viven en el centro residencial, especialmente a las personas que participan en el taller de costura y manualidades que elaboran la artesanía para sufragar el viaje. Otros residentes del centro cuyas circunstancias personales se lo permitan, así como el personal sociosanitario de la residencia que organizan el taller y acompañan a los residentes también participan.
Puede aplicarse fácilmente en otros entornos rurales, ya que no depende de grandes infraestructuras ni recursos complejos. En concreto: utiliza recursos accesibles y sencillos, como talleres de costura y manualidades, que pueden realizarse en cualquier residencia o centro social rural; aprovecha conocimientos tradicionales o habilidades que muchas personas mayores en zonas rurales ya poseen; fomenta la participación comunitaria, implicando asociaciones locales, voluntarios o comercios, algo habitual en entornos rurales donde existe mayor cercanía social; tiene un bajo coste económico, ya que pudiendo financiarse mediante la venta de artesanías o colaboraciones, es adaptable a distintos contextos rurales, pudiendo cambiar el objetivo final (un viaje, una actividad cultural, etc.) según las necesidades y preferencias de las personas residentes.