Demontiero O, Vidal C, Duque G. Aging and bone loss: new insights for the clinician. Therapeutic Advances in Musculoskeletal Disease. 2011;4(2):61-76. doi:10.1177/1759720X11430858
Esta revisión científica está enfocada en comprender cómo y por qué los huesos pierden densidad y fuerza con la edad, y qué implicaciones tiene eso para la salud ósea. Aunque la osteoporosis a menudo se asocia con la menopausia y la deficiencia de estrógenos, este artículo profundiza en los mecanismos biológicos del envejecimiento que contribuyen a la pérdida ósea, tanto en mujeres como en hombres.
El envejecimiento está relacionado con una pérdida ósea significativa y el estudio explica que el aumento de la resorción ósea por parte de los osteoclastos favorece que el hueso se “coma” más rápido que se repone y que se producen la disminución de la formación ósea porque las células precursoras favorecen la acumulación de grasa en lugar de generar nuevas células formadoras de hueso (osteoblastos) y cambios intrínsecos de la médula ósea, donde se altera la microarquitectura ósea y la capacidad reparadora.
En la menopausia, el descenso brusco de estrógenos acelera la pérdida ósea. En el envejecimiento general, el proceso es más gradual y progresivo, y ocurre tanto en hombres como en mujeres. Así, el envejecimiento en sí mismo es un factor de riesgo para osteoporosis y fracturas.