The SPRINT Research Group. N Engl J Med 2015;373:2103-2116 DOI: 10.1056/NEJMoa1511939.
La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad en todo el mundo. Tradicionalmente, las guías clínicas han recomendado mantener la presión arterial sistólica por debajo de 140 mmHg. En este contexto, el estudio SPRINT (Systolic Blood Pressure Intervention Trial) ha investigado si un control más intensivo de la presión arterial podría reducir el riesgo cardiovascular sin aumentar de forma inaceptable los efectos adversos.
Se llevó a cabo un tratamiento intensivo (objetivo de presión arterial sistólica < 120 mmHg) y un tratamiento estándar (objetivo de presión arterial sistólica < 140 mmHg). Como resultado, el grupo con tratamiento intensivo presentó una reducción significativa del riesgo de eventos cardiovasculares mayores, una disminución aproximada del 25% en el riesgo relativo del objetivo cardiovascular compuesto y una reducción cercana al 27% en la mortalidad por cualquier causa. Los beneficios se observaron de forma consistente en personas mayores de 75 años y distintos subgrupos de riesgo cardiovascular.
En cuanto a los efectos adversos, se encontró una mayor frecuencia de algunos eventos como hipotensión, síncope, alteraciones electrolíticas y daño renal agudo. No se observó un aumento significativo de caídas con lesión, un aspecto especialmente relevante en personas mayores.