Servicio telefónico gratuito 24 horas contra el abuso y el maltrato a las personas mayores
El Teléfono de información y asesoramiento contra el Abuso y Maltrato (900 65 65 66), es el único dispositivo de este tipo, especializado en maltrato a personas mayores que atiende llamadas de toda España.
Así como existe en algunas comunidades autónomas el “Teléfono del Mayor”, no existe en todo el Estado ningún servicio especializado en dar respuestas directas a situaciones de maltrato a las personas mayores. Los servicios atendidos desde los “Teléfonos del Mayor” son muy variados, solo un pequeño porcentaje de las llamadas tienen que ver con situaciones de maltrato. Pero, aun así, hay un matiz importante que es que ninguno de esos servicios está atendido por profesionales especializados en maltrato en la vejez. Las llamadas son atendidas desde los servicios de teleasistencia.
Los más de 1300 casos atendidos hasta la fecha, avalan la efectividad, el impacto y la sostenibilidad de este programa que desde que se inició en 2019 hasta la actualidad ha venido desarrollándose ininterrumpidamente. El servicio que préstamos a través del teléfono de información y asesoramiento contra el Abuso y Maltrato es algo que no puede desaparecer, aún sin financiación para el sostenimiento de este, porque la demanda y las necesidades de las personas van por delante de los servicios que se prestan. Ojalá pudiéramos intervenir en cada uno de los casos, más allá del asesoramiento y la información que facilitamos de hacia dónde deben de dirigirse y las derivaciones a otros servicios que en algún caso hemos realizado.
La escrupulosa evaluación que hacemos anualmente de los casos atendidos nos aporta datos como la segregación sexual, quien es la persona que nos llama, la ubicación geográfica, la edad de la persona víctima, el tipo de maltrato que se da, el ámbito en el que ocurre, la presencia de conflictos familiares, hijos retornados, problemas de salud mental o adicciones y la disposición de la persona informante a denunciar formalmente la situación.
A través de los datos recogidos de cada demanda recibida, hemos podido evaluar los siguientes ítems:
Este servicio elimina las barreras de distancia y estigma social que suelen silenciar el maltrato en los pueblos pequeños. Al ser un recurso telefónico, no requiere que la persona mayor se desplace a centros urbanos ni se exponga ante sus vecinos, garantizando una confidencialidad crítica en comunidades donde la privacidad es escasa y el control social es muy alto. Esto permite que las víctimas o testigos consulten de forma anónima, superando el miedo al "qué dirán" y ofreciendo una salida discreta ante situaciones de abuso que, de otro modo, quedarían ocultas tras las puertas del hogar.
Además, su implementación es idónea para zonas con baja densidad de población debido a su accesibilidad tecnológica y eficiencia operativa. A diferencia de las aplicaciones digitales complejas, el teléfono es una herramienta familiar para las personas mayores, lo que garantiza que la brecha digital no sea un obstáculo para solicitar ayuda. Este modelo permite centralizar a expertos en derecho y psicología que pueden dar cobertura a múltiples municipios dispersos donde no existen servicios especializados, convirtiéndose en un cordón umbilical que conecta a los ciudadanos más aislados con una red de protección institucional inmediata.