Bortz WM 2nd. The disuse syndrome. West J Med. 1984 Nov;141(5):691-4. PMID: 6516349; PMCID: PMC1011199.
Este estudio -de los más citados sobre el tema- analiza cómo la inactividad física, característica de la sociedad moderna y que se acrecenta con el envejecimiento y la jubilación, afecta profundamente al organismo. Los efectos acumulados de la inactividad forman un conjunto reconocible de problemas que se denomina “síndrome de desuso”. Sus cinco características principales son: vulnerabilidad cardiovascular, obesidad, fragilidad musculoesquelética, depresión y envejecimiento prematuro.
La publicación revisa cómo la inactividad afecta prácticamente a todos los sistemas del organismo: musculoesquelético, cardiovascular, respiratorio, digestivo, genitourinario, reproductivo, endocrino, nervioso, inmunológico, salud mental y sangre. Así, contribuye de forma notable a enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión, artritis degenerativa, enfermedad cardiovascular, depresión…
El autor destaca que el cuerpo tiene una gran capacidad de reserva, pero que cuando cae por debajo de cierto nivel aparecen enfermedades graves. Además, los efectos del síndrome de desuso son reversibles.