El Pilar Europeo de Derechos Sociales es una iniciativa de la Unión Europea que establece un marco común de principios y derechos sociales esenciales para garantizar sociedades más justas, inclusivas y cohesionadas con el objetivo de servir de guía a los Estados miembros en la modernización de sus políticas sociales y laborales en el contexto actual de transformación demográfica, digital y ecológica.
Se basa en 20 principios estructurados en tres bloques: igualdad de oportunidades y acceso al mercado de trabajo (educación, formación y aprendizaje permanente, igualdad de género y de oportunidades, y apoyo activo al empleo), condiciones de trabajo justas (empleo seguro y adaptable, salarios, información sobre las condiciones y protección en caso de despido, diálogo social y participación de los trabajadores, conciliación, y entorno de trabajo saludable, seguro y adaptado), y protección e inclusión social (atención y apoyo a la infancia, protección social, prestaciones por desempleo, renta mínima, pensiones y prestaciones en la vejez, sanidad, inclusión de las personas con discapacidad, cuidados de larga duración, vivienda y asistencia para las personas sin hogar, y acceso a los servicios esenciales).
El plan de acción busca convertir los principios en acciones concretas y fija una serie de objetivos a escala europea:
- Empleo: al menos el 78% de la población de 20 a 64 años debe estar empleada.
- Capacidades y formación: un mínimo de 60% de los adultos debe participar cada año en actividades de formación.
- Reducción del número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social: en al menos 15 millones, de las cuales 5 millones deben ser niños.