Esta estrategia municipal que busca adaptar la ciudad de Barcelona para que sea más accesible, inclusiva y habitable para las personas mayores se basa en una serie de claves:
- Enfoque en el envejecimiento activo. El plan promueve que las personas mayores puedan vivir de forma autónoma, participar en la sociedad y mantener una buena calidad de vida el mayor tiempo posible.
- Adaptación del entorno urbano. Se plantean mejoras en espacios públicos, transporte, vivienda y equipamientos para hacerlos más accesibles, seguros y cómodos.
- Participación de las personas mayores. No son solo beneficiarias, sino protagonistas: participan en el diseño, seguimiento y evaluación de las políticas.
- Lucha contra la soledad no deseada. El plan incluye medidas para prevenir y reducir la soledad, fomentando redes comunitarias y espacios de encuentro.
- Servicios y cuidados. Se refuerzan los servicios sociales y de atención, haciendo hincapié en la dependencia y los cuidados de larga duración.
- Perspectiva de equidad. Se tienen en cuenta desigualdades como género, nivel socioeconómico o diversidad cultural, para asegurar que nadie se quede atrás.
- Trabajo transversal. El plan implica a diferentes áreas del Ayuntamiento y agentes sociales, promoviendo una acción coordinada.
- Evaluación y seguimiento. Se establecen indicadores y mecanismos para medir el progreso y adaptar las acciones a lo largo del tiempo.