Chen H, Cortese M, Flores-Torres MH, Tessier AJ, Wang DD, Kang JH, Eliassen AH, Stampfer M, Ascherio A, Willett W, Yuan C, Bjornevik K. Dietary Patterns and Indicators of Cognitive Function. JAMA Neurol. 2026 Feb 23:e260062. doi: 10.1001/jamaneurol.2026.0062. Epub ahead of print. PMID: 41729538; PMCID: PMC12931470.
Este estudio analiza si seguir distintos patrones de alimentación saludable se asocia con un menor riesgo de deterioro cognitivo y con un mejor funcionamiento del cerebro a largo plazo. Se estudiaron los datos de adultos de Estados Unidos durante décadas, comparando seis patrones:
- Dieta DASH (orientada a controlar la presión arterial).
- Dieta basada en alimentos vegetales saludables.
- Índices de dieta con bajo potencial inflamatorio.
- Dieta con bajo impacto en la insulina.
- Planetary Health Diet.
- Alternate Healthy Eating Index (AHEI-2010).
Los resultados muestran una asociación clara entre seguir una dieta saludable y tener mejor salud cognitiva. Las personas con mayor adherencia a cualquiera de las seis dietas estudiadas tenían menos riesgo de deterioro cognitivo subjetivo y la dieta DASH fue la que mostró el efecto más fuerte: hasta un 41% menos riesgo de deterioro cognitivo en comparación con quienes menos la seguían y mejor rendimiento en pruebas objetivas de memoria y función cognitiva. En cuanto a las basadas en alimentos vegetales saludables o con menor potencial inflamatorio, también redujeron el riesgo entre un 20% y un 24%.
Los alimentos más asociados con mejores resultados cognitivos fueron: mayor consumo de verdurasy pescado, y menor consumo de carne roja y procesada. Por último, un hallazgo relevante es que la relación entre dieta y salud cerebral era especialmente clara en edades medias (45-54 años), lo que sugiere que los hábitos alimentarios en esa etapa pueden influir en la salud cognitiva futura.
