Con el objetivo de reforzar y modernizar la atención primaria, este marco estratégico surge como respuesta a los desafíos actuales, como el envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas, las desigualdades en salud y la necesidad de adaptar los servicios sanitarios a nuevas realidades sociales.
Se basa en los siguientes ejes estratégicos:
- Reforzar el papel de la atención primaria.
- Orientación comunitaria y centrada en la persona.
- Mejora de las condiciones laborales y organizativas de los profesionales.
- Impulso al trabajo en equipo multidisciplinar.
- Incorporación de nuevas tecnologías y digitalización.
- Participación ciudadana.
- Reducción de desigualdades en salud.
Así, establece un conjunto de líneas de acción concretas: incremento de la financiación destinada a atención primaria, mejora de la accesibilidad, desarrollo de estrategias de prevención y promoción de la salud, integración de servicios sociales y sanitarios, potenciación de la atención domiciliaria y evaluación continua del sistema mediante indicadores de calidad.