Este marco estratégico parte de la idea de que la soledad no es solo una experiencia individual, sino un fenómeno complejo influido por factores sociales, económicos, culturales y demográficos. Este problema afecta a todas las edades, aunque tiene especial impacto en personas mayores.
Las principales claves son un enfoque estructural, la prevención y detección temprana, la perspectiva transversal, la diversidad de situaciones, la participación comunitaria y el uso de datos e investigación. Y, entre las líneas estratégicas de acción,destacan:
- Mejorar el conocimiento: impulsar estudios e indicadores sobre soledad y unificar criterios de medición.
- Sensibilización social: visibilizar la soledad no deseada y reducir el estigma asociado.
- Prevención: promover entornos inclusivos y relaciones sociales, y actuar sobre factores de riesgo (aislamiento, pobreza, dependencia).
- Detección e intervención: identificar situaciones de soledad desde servicios públicos y comunitarios, y desarrollar programas de acompañamiento.
- Gobernanza y coordinación: coordinar administraciones públicas e implicar al tercer sector y agentes sociales.
- Innovación y buenas prácticas: fomentar proyecestátos piloto y escalar iniciativas eficaces.