El documento analiza cómo está cambiando la población en Europa debido al envejecimiento, lo que plantea retos para la sociedad, la economía y los sistemas de bienestar. Este Libro Verde propone abrir un debate público sobre cómo afrontar estos cambios y aprovechar las oportunidades que ofrece una sociedad más longeva.
Frente al cambio demográfico que está experimentando la Unión Europea, el documento destaca la importancia del envejecimiento activo y saludable, promoviendo estilos de vida saludables a lo largo de toda la vida, favoreciendo la participación social y laboral de las personas mayores, y previniendo enfermedades y dependencia.
Se plantea la necesidad de adaptar los entornos de trabajo a personas de más edad, fomentar el aprendizaje continuo y reducir la discriminación por edad, lo que ayudaría a mantener a más personas activas durante más tiempo. Además, el envejecimiento pone presión sobre los sistemas de pensiones, sanitarios y de cuidados de larga duración, por lo que subraya la necesidad de reformarlos para garantizar su sostenibilidad.
También destaca que no todas las personas envejecen en las mismas condiciones: existen diferencias según género, ingresos, educación o lugar de residencia. Las mujeres tienen mayor riesgo de pobreza en la vejez y las zonas rurales pueden tener menos acceso a servicios.
En otro orden de cosas, el documento alerta sobre el aumento de la soledad no deseada, la importancia de mantener redes sociales y comunitarias. Para combatir este problema, destaca el papel de las comunidades y las políticas públicas.
En este contexto, señala la necesidad de un enfoque integral: el envejecimiento debe abordarse desde todas las políticas -salud, empleo, educación, vivienda, servicios sociales, etc-.