La Ley Foral 15/2006, de 14 de diciembre, de Servicios Sociales de Navarra busca asegurar que todas las personas puedan desarrollar su proyecto de vida con dignidad, contando con apoyos cuando los necesiten, y con especial énfasis en la prevención, la autonomía personal y la integración en la comunidad.
Apuesta por consolidar los servicios sociales como un derecho subjetivo, lo que implica que las personas no solo pueden solicitarlos, sino también exigirlos si cumplen los requisitos establecidos. No se centra únicamente en intervenir cuando aparece un problema, sino que promueve actuaciones tempranas para evitar situaciones de dependencia, exclusión o deterioro social. En este sentido, se da importancia al entorno cercano de las personas, favoreciendo que puedan permanecer en su comunidad el mayor tiempo posible.
Otro aspecto relevante es la creación de una cartera de servicios sociales, que incluye tanto servicios (como atención domiciliaria, recursos residenciales o programas de inclusión) como prestaciones económicas. Los servicios más próximos actúan como primer punto de contacto, facilitando el acceso y la atención básica, mientras que los recursos especializados intervienen en situaciones que requieren una mayor intensidad o conocimientos específicos. Además, la calidad ocupa un lugar central en la ley mediante mecanismos de evaluación, seguimiento y mejora continua.