Este plan impulsado por el Gobierno de Aragón propone un cambio de enfoque: dejar de ver a las personas mayores solo como receptoras de cuidados y reconocerlas como protagonistas activos, con capacidades, experiencia y valor para la comunidad.
Estos son los principales puntos:
- Cambio de mirada sobre el envejecimiento. Se impulsa una visión positiva, basada en el envejecimiento activo y saludable, donde las personas mayores participan en la sociedad y mantienen su autonomía el mayor tiempo posible.
- Promoción de la autonomía personal. Prioriza medidas para que las personas puedan vivir de forma independiente, retrasando situaciones de dependencia mediante prevención, salud y apoyo comunitario.
- Participación social y comunitaria. Se fomenta que las personas mayores formen parte activa de la vida social, cultural y comunitaria, promoviendo redes de apoyo y evitando el aislamiento.
- Atención centrada en la persona. Se apuesta por un modelo de cuidados que respete las decisiones, preferencias y dignidad de cada persona, adaptando los servicios a sus necesidades individuales.
- Coordinación de servicios. Destaca la importancia de mejorar la coordinación entre servicios sociales, sanitarios y comunitarios para ofrecer una atención más eficaz e integral.
- Innovación y transformación del sistema de cuidados. Se impulsa la modernización de los servicios, incorporando nuevas formas de atención, tecnología y modelos más flexibles.
- Enfoque territorial. El plan tiene en cuenta las características del territorio, especialmente el medio rural, buscando garantizar la equidad en el acceso a servicios.
- Prevención de la soledad no deseada. Se reconoce la soledad como un problema relevante y se promueven acciones para detectarla y reducirla.