El cáncer no solo es peligroso por el tumor inicial, sino sobre todo por su capacidad de extenderse a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis. Uno de los primeros lugares a los que suele propagarse es a los ganglios linfáticos, por lo que es importante comprender cómo ocurre este proceso.
La investigación del proyecto Tumor-LN-oC, financiado con fondos europeos y liderado por el Instituto de Investigación en Sistemas de Comunicación e Informática -afiliado a la Universidad Técnica Nacional de Atenas (Grecia)-, propone una solución innovadora: crear un chip o gemelo del tumor que reproduce el comportamiento del mismo y su interacción con los ganglios linfáticos utilizando células reales de un paciente.
Este gemelo tumoral funciona como un modelo personalizado del cáncer de cada persona y ha permitido observar que los ganglios linfáticos emiten señales que atraen a las células cancerosas, facilitando su desplazamiento. Asimismo, se ha utilizado para probar distintos tratamientos y ver cuál funciona mejor en cada caso.