En un contexto en el que la salud, el bienestar emocional y la calidad de vida de las personas mayores se ven afectados por la soledad no deseada, esta estrategia elaborada por el Gobierno de Castilla-La Mancha y la Fundación Pilares plantea un enfoque integral, preventivo, territorial y comunitario centrado en el reconocimiento del problema, la coordinación entre agentes, la atención centrada en la persona.
El fenómeno de la soledad está relacionado con factores como el envejecimiento, la pérdida de relaciones, la dispersión territorial y cambios sociales. De este modo, la estrategia prioriza la prevención antes que la intervención, promueve la creación de redes de apoyo comunitario, impulsa la colaboración entre servicios sociales, sistema sanitario, entidades del tercer sector y administraciones públicas; adapta las actuaciones a las necesidades individuales y tiene en cuenta la realidad de Castilla-La Mancha -dispersión demográfica y entorno rural-.
El concreto, la estrategia incluye acciones de sensibilización social sobre la soledad, detección de personas en riesgo, programas de acompañamiento, promoción del envejecimiento activo y uso de tecnología para conectar a las personas.