Basson AR, Rodriguez-Palacios A, Cominelli F. Artificial Sweeteners: History and New Concepts on Inflammation. Front Nutr. 2021 Sep 24;8:746247. doi: 10.3389/fnut.2021.746247. PMID: 34631773; PMCID: PMC8497813.
Los edulcorantes artificiales se utilizan desde hace décadas como sustitutos del azúcar para reducir las calorías de alimentos y bebidas. Como su consumo ha aumentado exponencialmente en los últimos años, este estudio revisa la evidencia científica disponible sobre los edulcorantes artificiales y su historia, cómo se metabolizan en el organismo y su posible relación con la inflamación intestinal y algunas enfermedades como Crohn o colitis ulcerosa. Los más utilizados son: aspartamo, sacarina, sucralosa, acesulfamo-K, neotame, advantame, estevia y extracto de fruta del monje.
Diversos estudios analizados indican que algunos edulcorantes artificiales pueden modificar la composición de las bacterias del intestino (microbiota), lo que podría influir en la respuesta inmunitaria del organismo y en procesos inflamatorios. La microbiota intestinal tiene un papel clave en la digestión, el metabolismo y la defensa del organismo, por lo que cualquier alteración podría tener consecuencias para la salud. En materia de inflamación intestinal, los resultados no son concluyentes.
Los autores señalan que muchos productos con edulcorantes contienen otros ingredientes (por ejemplo, rellenos o antiaglomerantes) que podrían influir en el intestino. Esto hace más difícil identificar si los posibles efectos se deben solo al edulcorante o al conjunto del producto.
