El objetivo de la Ley 14/2015, de 9 de abril, de Servicios Sociales de Extremadura es asegurar que todas las personas, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad, puedan acceder a apoyos y servicios que mejoren la calidad de vida, promuevan la autonomía y eviten la exclusión social.
Reconoce que todas las personas tienen derecho a acceder a los servicios sociales en igualdad de condiciones, garantiza una atención personalizada y cercana, promueve la autonomía personal y la participación social, y protege especialmente a quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.
El sistema se estructura en dos niveles: atención primaria (servicios sociales municipales, orientación, información y atención directa) y atención especializada (dependencia, discapacidad, exclusión social, etc.); y establece dos tipos principales: prestaciones de servicios (ayuda a domicilio, centros de día, residencias, apoyo psicológico, etc.) y prestaciones económicas (ayudas económicas para cubrir necesidades básicas o situaciones específicas).
Se reconoce la importancia de los profesionales de los servicios sociales, se establecen criterios para garantizar la calidad, evaluación y mejora continua del sistema, así como se fomenta la coordinación entre distintos servicios. En cuanto a la financiación, es principalmente pública, aunque puede haber colaboración con entidades privadas y del tercer sector.