Parte de la idea de que envejecer no debe asociarse a pérdida, sino a una etapa llena de oportunidades, participación y bienestar. Su objetivo principal es promover un envejecimiento saludable, activo y participativo, fomentando la autonomía personal y la integración social de las personas mayores.
Las principales claves de la estrategia son las siguientes:
- Promoción de la autonomía personal: se busca que las personas mayores mantengan su independencia el mayor tiempo posible, impulsando hábitos saludables, prevención de la dependencia y acceso a recursos adecuados.
- Envejecimiento saludable: pone el foco en la salud física y mental, promoviendo el ejercicio, la alimentación equilibrada y el bienestar emocional.
- Participación social activa: fomenta que las personas mayores sigan formando parte activa de la sociedad, participando en actividades culturales, sociales, educativas y de voluntariado.
- Entornos amigables y accesibles: pretende adaptar los espacios públicos y servicios para que sean más inclusivos y accesibles, facilitando la movilidad y la vida cotidiana.
- Lucha contra la soledad no deseada: se promueven iniciativas comunitarias para prevenir el aislamiento social y fortalecer las redes de apoyo.
- Enfoque transversal y coordinado: la estrategia implica a diferentes áreas (sanidad, servicios sociales, urbanismo, cultura, etc.) para dar una respuesta integral al envejecimiento.