El proyecto Nightingale creó un sistema de monitorización de pacientes inalámbrico e inteligente que recoge los signos de empeoramiento de la salud, para aprovechar las oportunidades de intervención temprana y evitar fallecimientos. Este sistema permite a los equipos sanitarios monitorizar a los pacientes de forma remota, tanto en los hospitales como cuando son datos de alta y enviados a sus domicilios. Esta iniciativa está financiada con fondos europeos y coordinada por la Universidad UMC Utrecht (Países Bajos).
Tras una estrategia de contratación precomercial, se probó con éixto el sistema Checkpoint Cardio, que recoge un conjunto completo de constantes vitales como las que toma el personal de enfermería en las salas de los hospitales y ofrece un método de comunicación sencillo para que los cuidadores contacten con los pacientes cuando estén preocupados y viceversa. Los resultados demostraron que la monitorización inalámbrica ponible puede detectar el deterioro del paciente en una etapa temprana.