El proyecto aGenDA, financiado con fondos europeos, ha estudiado cómo las desigualdades sociales, especialmente las de género, dificultan el acceso a la atención a la dependencia. Bajo el liderazgo de la Scuola Normale Superiore de Pisa (Italia), la iniciativa remarca que las mujeres brindan la mayor parte de los cuidados a las personas ancianas frágiles, tanto en el hogar como en el ámbito profesional. También son ellas las que tienen más probabilidades de vivir más que los hombres y de necesitar atención.
Otros factores como la clase social o el origen migrante influyen en quién recibe cuidados y en qué condiciones. Algunos colectivos, como las personas migrantes cuidadoras, tienen poca capacidad de influencia política. Así, el desarrollo de sistemas de cuidados más justos se ve frenado por la escasa inversión y la dificultad para generar consensos políticos amplios.
En este contexto, aGenDA destaca la necesidad de incluir a organizaciones sociales y ciudadanía en el diseño de políticas públicas para lograr sistemas más inclusivos.