La diabetes de tipo 1 es una enfermedad autoinmunitaria en la que el páncreas ya no puede segregar insulina. Para millones de personas, esto se traduce en medirse la glucemia, controlar el consumo de carbohidratos e inyectarse insulina a diario. Sin embargo, la administración subcutánea sigue sin ser del todo óptima porque la absorción de la insulina es relativamente lenta, lo que requiere una planificación cuidadosa de las comidas y la intervención frecuente del paciente.
El equipo de investigación de Forget Diabetes, un proyecto financiado con fondos europeos y liderado por la Universidad de Padua, ha probado un planteamiento terapéutico novedoso: un páncreas biónico totalmente implantable que administra insulina por vía intraperitoneal. Este sistema se asemeja más al proceso natural del páncreas, lo que permite que la insulina actúe y se elimine con más rapidez
Cuenta con tres componentes básicos: un sensor de glucemia, un algoritmo de control y una bomba conectada a un depósito interno de insulina. Una característica innovadora es el uso de una cápsula oral de insulina que los pacientes deben ingerir una vez a la semana y que recorren pasivamente el tracto gastrointestinal hasta llegar al dispositivo implantado, donde rellenan el depósito. Además, la transmisión continua de datos a la nube garantiza la gestión de las enfermedades.
El sistema se ha probado con éxito en modelos animales de diabetes.