La Estrategia de promoción de la salud y prevención en el Sistema Nacional de Salud (SNS) propone medidas para mejorar la salud de la población y la prevención de enfermedades. Surge como respuesta al aumento de las enfermedades crónicas (como diabetes, enfermedades cardiovasculares o algunos cánceres), que están muy relacionadas con los estilos de vida y con factores sociales y ambientales. Por ello, plantea intervenciones coordinadas entre el sistema sanitario, las administraciones públicas y la comunidad.
Uno de los pilares fundamentales es el fomento de hábitos que reduzcan el riesgo de enfermedad, como alimentación saludable, actividad física regular, reducción del sedentarismo, prevención del consumo de tabaco y alcohol, y cuidado del bienestar emocional.
Sigue un enfoque de curso de vida, es decir, propone acciones desde la infancia hasta la vejez, prestando especial atención a niños, adolescentes y mayores de 50 años. La promoción de la salud no se limita a los centros sanitarios. También se desarrolla en otros espacios clave de la vida cotidiana: centros educativos, comunidades y municipios, entornos laborales y servicios sanitarios y sociales.