Kim, Y. et al. (2024). https://doi.org/10.1016/j.numecd.2024.10.XXX
Esta revisión científica sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados analiza cómo influye el consumo de frutos secos en los niveles de grasas en sangre, que son un factor clave en el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Los resultados muestran que estos alimentos pueden mejorar algunos indicadores relacionados con la salud cardiovascular: reducción del colesterol total y del colesterol LDL (el conocido como “colesterol malo”), disminución ligera de los triglicéridos (otro tipo de grasa en sangre) y mejora de algunos indicadores relacionados con el riesgo cardiovascular, como la relación entre colesterol total y colesterol HDL. En cambio, no se observaron cambios significativos en el colesterol HDL (el llamado “colesterol bueno”).
Así, indica que consumir frutos secos con regularidad puede mejorar el perfil de grasas en sangre, lo que puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en personas adultas.
