Este documento analiza la situación de las personas con discapacidad desde una perspectiva de derechos humanos, inclusión social y bienestar. Parte de la idea de que la discapacidad no debe entenderse solo como una cuestión médica o individual, sino como un problema social relacionado con barreras, discriminación y falta de accesibilidad. Por ello, el bienestar de las personas con discapacidad debe abordarse como un derecho fundamental.
Este enfoque promueve principios, como respeto a la dignidad y autonomía personal, no discriminación, inclusión y participación plena en la sociedad, e igualdad de oportunidades. Una de las claves es la salud, destacando que un 36% de las mujeres con discapacidad perciben su salud como mala o muy mala, frente al 32% de los hombres con discapacidad. En materia de educación, el analfabetismo en personas con discapacidad es del 4,5%, frente al 0,4% en la población general. Por otro lado, las personas con discapacidad tienen un mayor riesgo de exclusión social y aislamiento. Además, el entorno rural agrava las desigualdades.
