La experiencia tiene ámbito local, muy pegada al territorio y a la comunidad, pero integrada en una red nacional e internacional que amplifica su impacto. Cada ruta se adapta a las necesidades y ritmo de cada persona, priorizando la seguridad, la calma y el disfrute del entorno.
Los paseos se realizan en triciclos eléctricos adaptados para dos pasajeros, conducidos por personas voluntarias (pilotos) con formación para llevarlo a cabo, que dedican su tiempo a acompañar a quienes más lo necesitan. Durante el recorrido, los usuarios disfrutan de un paseo tranquilo por el entorno rural o urbano, respirando aire fresco, conversando y redescubriendo rincones familiares desde una nueva perspectiva.
"En Bici Sin Edad" es una experiencia plenamente ruralizable y tiene un gran potencial en entornos rurales porque no solo ofrece más seguridad, menos ruidos, ritmos más lentos y una experiencia más emocional, también porque combate la soledad rural, refuerza la vida comunitaria y pone en valor el entorno rural y la identidad local.