El objetivo de la estrategia NAOS es frenar el aumento de la obesidad y el sobrepeso en la población, promoviendo hábitos de vida saludables, especialmente una alimentación equilibrada y la práctica regular de actividad física. Para ello, adopta un enfoque preventivo, integral y a largo plazo, actuando sobre el entorno social, educativo, laboral y comunitario, con especial atención a la infancia y la adolescencia, sin olvidar al conjunto de la población adulta y mayor.
Parte del reconocimiento de la obesidad como uno de los principales problemas de salud pública, asociado a enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, algunos tipos de cáncer y pérdida de calidad de vida. También prioriza la prevención frente al tratamiento, actuando antes de que aparezca la enfermedad y promoviendo hábitos saludables desde edades tempranas. Además, fomenta una dieta variada, basada en alimentos frescos, reducción del consumo de azúcares, grasas saturadas y sal, y mejora de la información nutricional a la ciudadanía.
En la promoción de la actividad física cotidiana, no se limita al deporte, sino que impulsa el movimiento diario. Asimismo, busca modificar los entornos alimentarios y urbanos para que la opción saludable sea la más fácil e involucra a administraciones públicas, profesionales sanitarios, sector alimentario, centros educativos, empresas y medios de comunicación, además de reforzar la educación para la salud, la alfabetización alimentaria y la toma de decisiones informadas por parte de la ciudadanía.