El Reglamento (CE) nº 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de diciembre de 2006, relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos, regula el etiquetado, la presentación y la publicidad de los alimentos dentro de la Unión Europea. Su objetivo es garantizar un alto nivel de protección de los consumidores, evitando mensajes engañosos y asegurando que las declaraciones estén basadas en evidencias científicas sólidas.
Las declaraciones nutricionales son las que afirman que un alimento tiene propiedades nutricionales beneficiosas por su aporte energético o por los nutrientes que contiene (o no contiene). Solo se pueden usar las incluidas en el documento. Algunos ejemplos son las declaraciones sobre el valor energético (como light), grasas, azúcares, sodio/sal, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Cada una de estas declaraciones tiene condiciones cuantitativas exactas (por ejemplo, gramos por 100 g o 100 ml) y, si no se cumplen, no se pueden usar.
Por su parte, las declaraciones de propiedades saludables son las que afirman una relación entre un alimento (o uno de sus componentes) y la salud. En este caso, el Reglamento clasifica los tipos y establece cómo se autorizan.
Esta normativa se ha ido desarrollando, actualizando y completando mediante reglamentos posteriores.