Servicios de Prevención y Promoción de la Autonomía Personal para mejorar la calidad de vida de las personas dependientes y sus familias
La organización del servicio se centra en el enfoque de calidad mediante la gestión por procesos. El diseño y desarrollo del servicio parte de valores éticos que guían y orientan las actuaciones, generando en cada centro distintas experiencias de divulgación que tratan de ofrecer una imagen real de las personas atendidas, mostrando que a pesar de encontrarse en una situación de fragilidad o dependencia son capaces de lograr objetivos de cambio y mejora.
La evaluación combinó distintas fuentes de información: opinión de las personas usuarias y de sus familias, opinión de los profesionales que prestan el servicio, evaluación interna de la gestión y evaluación externa de los resultados e impacto.
En 2019 se presentaron los resultados de la medición del impacto del servicio PAP en la vida de las personas usuarias: El 66% mantienen o mejoran su autonomía personal para las AVDS. El 81% mantiene o disminuye el riesgo de caídas. El 60% mantienen o mejoran sus relaciones sociales. El 36% mejoran su satisfacción con la vida. El 59% mejora su satisfacción con la tarea de ser cuidado. El 66% mejora su satisfacción con la tarea de cuidar. El coste del impacto fue de 1800 € usuario/año.
Esta buena práctica del Instituto Aragonés de Servicios Sociales se considera ruralizable porque su modelo de Servicios de Prevención de la Dependencia y Promoción de la Autonomía Personal (PAP) utiliza una gestión por procesos centrada en valores éticos que se adaptan a la realidad de cada centro, permitiendo su implementación en entornos con distintos niveles de recursos. El programa aborda retos específicos del ámbito rural, como la soledad y la fragilidad, mediante un enfoque de atención integral que fomenta las relaciones interpersonales y la participación comunitaria, logrando resultados medibles como la mejora del 60% en las relaciones sociales de los usuarios. Además, su diseño inclusivo ofrece apoyo directo tanto a las personas en situación de dependencia como a su red de cuidadores, promoviendo una imagen real y dignificada de las personas mayores que facilita su integración y empoderamiento dentro de su propio territorio.