Este perfil de la población de 65 años o más en España recoge que este grupo de personas sigue creciendo, alcanzando niveles históricos en 2025: hasta 10 millones, lo que representa el 20,4% de la población española aproximadamente; la proporción de mayores de 80 años es del 6,1 %, y hay más de 650.000 personas de 90 o más años. Esto es parte de una tendencia demográfica sostenida que tiene implicaciones en servicios de salud, pensiones y necesidades sociales.
La esperanza de vida (83,7 años en promedio) se mantiene entre las más altas del mundo y sigue aumentando con el tiempo. Sin embargo, no todos los años vividos son en buena salud: la prevalencia de enfermedades crónicas (como diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares) es alta en las personas mayores, más de la mitad de los mayores de 85 años padecen al menos una enfermedad crónica y cerca del 11% de los mayores de 65 años presenta limitaciones graves para realizar actividades cotidianas. A partir de los 65, unos ~9,7 años en promedio se viven sin discapacidad significativa (capacidad para realizar actividades básicas). La alta prevalencia de enfermedades crónicas y discapacidad implica un uso muy elevado de servicios de salud, incluyendo atención primaria, especializada y cuidados de larga duración.
La población femenina mayor de 65 años es notablemente superior a la masculina, especialmente en edades avanzadas. Por último, la tendencia demográfica indica que una proporción considerable de personas mayores viven solas, especialmente mujeres.