Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y discapacidad en la Unión Europea, con alrededor de 1,7 millones de muertes anuales y altos costes socioeconómicos. El Plan Corazones Seguros, que se cimienta sobre la estrategia Unión Europea de la Salud, tiene el propósito de mejorar la salud cardiovascular de toda la ciudadanía europea, reduciendo al menos un 25% la mortalidad prematura por enfermedades cardiovasculares para 2035 en comparación con 2022 e incrementando la cobertura anual de mediciones de presión arterial, colesterol y glucemia en distintos grupos de edad.
Los pilares estratégicos son:
- Prevención, con acciones preventivas personalizadas, un programa para apoyar a los Estados miembros a desarrollar o reforzar sus propios planes nacionales de salud cardiovascular, y políticas para reducir factores de riesgo clave.
- Detección temprana y cribado, con protocolos sistemáticos para identificar factores de riesgo y condiciones tempranas, aumentar la adopción de cribados regulares de tensión arterial, colesterol y glucosa, especialmente en grupos de riesgo; y reducir la detección tardía que agrava las complicaciones y eleva los costes sanitarios.
- Tratamiento y cuidados, mediante acciones para asegurar tratamientos basados en evidencia y continuidad de atención, promover rehabilitación y cuidados integrales posevento cardiovascular, e integrar enfoques multidisciplinarios para gestionar comorbilidades y mejorar la calidad de vida del paciente.
Los temas transversales del plan incluyen digitalización e innovación, investigación y conocimiento, y reducción de desigualdades en salud.