La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, es un tratado internacional vinculante que tiene por objeto garantizar el pleno y efectivo disfrute de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por parte de las personas con discapacidad, en condiciones de igualdad con el resto de la sociedad.
Se fundamenta en los siguientes principios:
- Respeto de la dignidad inherente y la autonomía individual.
- No discriminación.
- Participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad.
- Respeto por la diferencia.
- Igualdad de oportunidades.
- Accesibilidad.
- Igualdad entre hombres y mujeres.
- Respeto a la evolución de las facultades de niñas y niños con discapacidad.
Así, cambia el enfoque asistencial o médico por un enfoque de derechos humanos, reconoce a las personas con discapacidad como sujetos plenos de derechos e insta a los Estados a eliminar barreras y proporcionar apoyos adecuados.
España ratificó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en 2008, quedando jurídicamente vinculada por su contenido.